Noticia Profesores

Último mes Febrero 2012 Mes siguiente
D L M X J V S
week 5 1 2 3 4
week 6 5 6 7 8 9 10 11
week 7 12 13 14 15 16 17 18
week 8 19 20 21 22 23 24 25
week 9 26 27 28 29
Thu, Feb 23, 2012


12:00

Convivencia 9°A-B
Fri, Feb 24, 2012


12:00

Talent Show
Wed, Feb 29, 2012


12:00

Finaliza la campaña de la Canasta Familiar

Nuestros Patrocinadores

La Navidad nos Trae la Paz que Supera Todo Mal

Atención, se abre en una ventana nueva. PDFImprimirCorreo electrónico

Feliz Navidad

«El camino hacia la cueva de Belén es un itinerario de liberación interior, una experiencia de libertad profunda, pues nos lleva a salir de nosotros mismos y a encaminarnos hacia Dios, que se acercó a nosotros

, que fortalece nuestro corazón con su presencia y con su amor gratuito (…) Él quiere infundir valentía a nuestra vida, especialmente en los momentos en los que nos sentimos cansados y agobiados y en los que tenemos necesidad de recobrar la serenidad del camino y sentirnos con alegría peregrinos hacia la eternidad”. (Benedicto XVI, Homilía en la Celebración de las Vísperas con los universitarios romanos, en preparación de la Navidad, 16 de diciembre de 2010).

 

 


Con ocasión del invierno que estamos viviendo en Colombia, podemos haber dado ocasión al desaliento o a la intranquilidad en nuestras vidas, de un modo más o menos consciente. En recientes conversaciones con familiares y amigos, frecuentemente escuchamos –o, personalmente, afirmamos- , que los derrumbes, así como las carencias de agua o de gas, tienen unas causas naturales, pero también de –quizás- poca responsabilidad por parte de quienes deberían gestionar eficazmente esos recursos.


Surge, también, una explicación de otro orden, con expresiones similares a no es lógico que padezcamos tanto mal al mismo tiempo: quizás Dios lo esté permitiendo por diversos motivos; o no cuestionamos qué es lo que estamos haciendo erróneamente para que suframos tantas penurias…


No olvidemos que ese concepto del mal en el mundo, lo es desde el punto de vista material, pero no sobrenatural. Llamamos mal a lo que nos produce sufrimiento: es decir, la muerte, la enfermedad y el dolor, los accidentes que ocasionan muertes y pérdidas materiales, etc. Pero, ciertamente, en esas apreciaciones no hay visión sobrenatural; eso es ver la vida solamente de tejas abajo, desde el plano puramente temporal.


Si elevamos la mirada y analizamos las cosas desde un punto de vista cristiano, nos daremos cuenta de que el verdadero mal es el pecado, es decir, todo lo que nos aparta o aleja de la salvación eterna. Lo único que de verdad ha de causarnos preocupación, dolor y sufrimiento es el sabernos alejados de Dios, el ver rota nuestra unión con Él. O, lo que es lo mismo, el ver interrumpido nuestro destino de encontrarnos con Él definitivamente.
El otro mal -el mal material-, hemos de entenderlo –por extraño que esto nos parezca – como una manera de expresar Dios su amor para con el hombre. Dios, en efecto, nos prepara a cada uno el camino personal que hemos de llevar hacia nuestra santidad, con las contrariedades de la vida; y ese itinerario es redentor.


Por lo tanto, supone la cruz a imitación de Jesús: porque mediante aquélla lavamos nuestros pecados y los de todos, obteniendo de Dios el perdón. No olvidemos que Jesús nació en una gruta de Belén, dice la Escritura, “porque no hubo lugar para ellos en el mesón”. –No me aparto de la verdad teológica, si te digo que Jesús está buscando todavía posada en tu corazón. (Josemaría Escrivá de Balaguer, Forja, 274). Añora siempre en mi corazón mucha generosidad, y deseos de hacer su voluntad, el bien.

De alguna manera, Él también sufrió ese mal (no tener casa donde ser dado a luz) porque quería redimirnos ya desde el primer momento en el que nació en esta tierra nuestra.


Deseo que tengan muy presente a la Sagrada Familia en estas entrañables fiestas navideñas.


P. Pedro Julio Tejedor Sánchez
Capellán